¿Tienes un inodoro clásico y sueñas con el confort de un inodoro japonés? Buena noticia: en la mayoría de los casos, puedes sustituir tu inodoro por un inodoro japonés sin tener que reformar todo el baño. Estos son los pasos, lo que debes comprobar antes de comprar y los errores que debes evitar.
Paso 1: identifica tu inodoro actual
Todo empieza aquí. Observa tu instalación:
- Inodoro de suelo: la taza se apoya sobre el suelo. Es el caso más habitual.
- Inodoro suspendido: la taza está fijada a la pared, sin pie, con un bastidor empotrado oculto en un trasdosado.
Lo más sencillo es mantener el mismo tipo: un inodoro japonés de suelo en lugar de un inodoro de suelo, o un inodoro suspendido sobre tu bastidor existente. El Sora, por ejemplo, es compatible con los bastidores empotrados Geberit Duofix y Kombifix ya instalados.
Paso 2: comprueba la evacuación
Es el punto que más problemas da. Existen dos tipos de evacuación:
- Evacuación horizontal (a pared): el tubo sale de la pared, detrás del inodoro.
- Evacuación vertical (a suelo): el tubo sale del suelo, debajo de la taza.
Comprueba en la ficha técnica que el modelo elegido se corresponde con tu evacuación, o que existe un adaptador adecuado. Mide también la distancia entre la pared y el centro de la evacuación: es la que determina si el inodoro podrá quedar pegado a la pared.
Paso 3: mide el espacio disponible
Un inodoro japonés suele ser algo más largo que un inodoro clásico, porque integra la electrónica y el depósito. Mide:
- la profundidad disponible entre la pared y la puerta (la puerta tiene que poder abrirse);
- el ancho, sobre todo en aseos estrechos;
- la altura, si tienes un lavamanos o una estantería encima.
A modo de ejemplo, el Hikari mide 680 × 400 × 450 mm y el Kaku, 660 × 415 × 465 mm. Para profundizar, lee nuestra guía cómo elegir bien las medidas de tu inodoro japonés.
Paso 4: prevé el agua y la electricidad
Un inodoro japonés necesita dos cosas más que un inodoro clásico:
- Una toma de agua con llave de paso, como tu inodoro actual.
- Un enchufe de 220 V con toma de tierra cerca. Es lo que suele faltar en los aseos. Te lo explicamos todo en nuestro artículo ¿necesita enchufe un inodoro japonés?
Paso 5: retira el inodoro antiguo e instala el nuevo
- Corta el agua y vacía la cisterna tirando de la cadena.
- Desconecta la toma de agua, desatornilla la taza y retírala.
- Limpia el suelo y la junta antigua, y tapa provisionalmente la evacuación con un trapo para evitar olores.
- Instala el manguito de evacuación y coloca el nuevo inodoro.
- Fíjalo y conecta la toma de agua.
- Vuelve a abrir el agua y comprueba que no haya fugas; después, enchufa el inodoro y prueba todas las funciones.
Encontrarás todos los detalles en nuestra guía de instalación. Si no te ves capaz, un fontanero lo instalará rápidamente.
Los errores que debes evitar
- Comprar sin medir la evacuación y la profundidad disponible.
- Olvidarte del enchufe y acabar con un alargador en el aseo (totalmente desaconsejado).
- Enchufar sin comprobar las fugas: revisa las conexiones antes de conectar la corriente.
- Descuidar la junta de evacuación: una junta mal colocada provoca olores y fugas.
- Elegir un modelo sin servicio posventa en Francia: si surge un problema, estarás solo.
El momento ideal para dar el paso
Sustituir tu inodoro por un inodoro japonés es uno de los proyectos más rentables en confort para un baño: media jornada de trabajo y un cambio real en tu día a día. Descubre nuestros inodoros japoneses Nelsmann, con envío gratuito desde nuestro stock en Francia. ¿Dudas sobre la compatibilidad? Envía una foto de tu instalación a nuestro servicio de atención al cliente.